sábado, 23 de mayo de 2009

CAZADOR DE PIEDRA



Por Armando Almánzar Botello

Criatura prodigiosa:
la piedra.
¿Quién dijo dura el agua/
recóndito animal maravilloso-
andrógino?
Quince ejemplares
de vigilia como un arco.
Quince luces tangibles de ausencia.
¿Quién dijo dura el agua/
testimonio de grandeza - vacío -
depurado
arte?

Insólito fluir de permanencia:
Jardín de Ryoanji.
Piedras
(quince). Arena: impasible germinante
Vía de lo extinto: Nada.


Ahora subirá desde su arriba -desatado sentir
que vivifica-
animal maravilloso/
dragón alado: la lluvia...

Incienso soja sopa miso
(Jardín japonés:
tangible vacío que retorna/ destello cegador/
indestruido/
Parque Botánico de Santo Domingo 1986).

Aletean las manos de Mamoru Matsunaga
en el recuerdo...

Pagoda gris bajo la lluvia.
Lo inasible dibuja una muchacha.
Un pez de plata inmóvil sorprendido en el estanque.

Arena piedras ideogramas.
Llueve.
Bosquecillo de bambú: brillan frías en los troncos/
gotas de agua
y letras enlazadas.

Arena piedras ideogramas. Alguien dijo:
La botella de sake.- ¡Arde
la memoria en la garganta!

Al fin/ remota oscuridad/ cae
la tinta de la noche.
- Hondo grito de la garza -
Desnudo resplandor bajo la lluvia...

Cazador de piedra. 1999. Fuente: Francis Bacon, vuelve. Slaughterhouse s Crucifixion. Editora Angeles de Fierro. Santo Domingo, R.D. 2007.

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