sábado, 6 de abril de 2013

¿La "verdadera" interpretación de los sueños?...

EXISTEN DISPOSITIVOS PERIODÍSTICOS E INFORMATIVOS TRUCADOS, UNO DE CUYOS OBJETIVOS FUNDAMENTALES LO CONSTITUYE PRODUCIR IDEOLOGÍA TAL COMO LA CONCIBE TEUN A. VAN DIJK: REPRESENTACIONES DE CIERTOS INTERESES DE GRUPOS SOCIALES, Y LUCHA SIN CUARTEL POR IMPONER LAS VISIONES ESPECÍFICAS DEL MUNDO QUE CORRESPONDEN A ESOS INTERESES, GENERALMENTE MERCURIALES.

DE AHÍ QUE EL SINTAGMA ‘IDEOLOGÍA CIENTIFICISTA’, APUNTE A DEFINIR LOS INTERESES MUCHAS VECES REDUCTORES Y ABSOLUTISTAS QUE SE CREAN EN TORNO A LOS GRANDES CONSORCIOS Y GREMIOS PROFESIONALES, ENTENDIDOS COMO INSTANCIAS QUE FINANCIAN Y REGULAN LOS MARCOS INSTITUCIONALES DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA. 

                                            Sigismund Schlomo Freud Nathanson



Por Armando Almánzar-Botello





No he leído todavía el informe original, publicado en la revista Science, de la autoría de Yukiyasu Kamitani y sus colegas del Laboratorio de Neurociencia Computacional ATR, en Tokio, “sobre la actividad cerebral de sus voluntarios humanos durante el sueño”.

Como en el caso de la mayoría de los lectores, sobre esta investigación en particular no dispongo, por ahora, de otra información que la proveniente de cierta prensa internacional, 'científica' y sensacionalista, que no se caracteriza, precisamente (existen, desde luego, sus decentes excepciones), por pretender la rigurosa formulación de la naturaleza exacta de las múltiples indagaciones científicas que se realizan en los más importantes centros de investigación y altos estudios del mundo, sino más bien por impactar sobre los lectores incautos convirtiendo en ‘ideologemas’, en ‘más de lo mismo’, lo que muchas veces, por no decir casi siempre, corresponde a problemas de muy distinta naturaleza epistemológica, rigurosamente planteados en sus contextos originales.

Esta investigación de Yukiyasu Kamitani y su equipo, puede ser considerada científica; lo que no es científico es pensar que ella equivale a una ‘verdadera’ interpretación de los sueños que vendría a sustituir el trabajo del psicoanálisis de Sigmund Freud y de Jacques Lacan, como lo sugiere, entre líneas, el titular de la noticia publicada en el periódico español El País, el día 4 de abril de 2013, y calzada con la firma del distinguido científico y periodista español Javier Sampedro. 


De hecho, la misma estructura del experimento descrita hasta ahora por las notas periodísticas no conduce a pensar que éste fuera el propósito de la investigación.

Como nos recuerda Georges Devereux en su obra ‘De la ansiedad al método en las ciencias del comportamiento’, muchas veces, algunos científicos creen estar investigando un problema o fenómeno específico, y resulta que la naturaleza o el diseño de su experimento lo que realmente permite investigar, y de hecho investiga, es otra serie de fenómenos y problemas muy distintos. Errores de encuadre y de planteamiento de problemas en el seno de la metodología de la investigación.

No digo en absoluto que éste sea el caso de los científicos de Tokio en el contexto de las mencionadas investigaciones, pero lo que sí se percibe, en la nota de prensa que informa sobre la investigación, es una confusión de marcos conceptuales y objetos específicos de estudio que puede inducirnos a pensar en un acto deliberado de mala fe desinformativa.

La presentación de la foto de Sigmund Freud encabezando el artículo de marras, es un elemento semiótico que condiciona o refuerza en el lector común la idea o prejuicio de un supuesto contraste entre el ‘viejo, falso y superado psicoanálisis’ y las novísimas y rigurosas investigaciones científicas, ‘computarizadas’ (mito postmoderno de la ‘severidad’ epistémica), que utilizando un sofisticado ‘medical imaging’ permiten establecer, ‘científicamente’, una ‘verdadera’ y 
‘objetiva interpretación de los sueños.

Nos preguntamos: ¿Qué es ‘la interpretación de los sueños” (Die Traumdeutung) para el psicoanálisis?

¿Qué entiende el psicoanálisis por ‘sueño’? ¿Corresponde la interpretación psicoanalítica de los ‘sueños’ al proceso de ‘desciframiento’ que se opera en el marco experimental específico diseñado por los científicos japoneses en cuestión?

El sueño, para el psicoanálisis freudiano, es definido como una ‘vía regia de acceso al inconsciente’. ¿A cuáles ‘procesos inconscientes’ se alude en este experimento japonés?

¿Qué es el SUEÑO para el psicoanálisis, si pertinentemente lo diferenciamos del mero soñar como actividad neurocerebral? 

En la obra ‘Diccionario de psicoanálisis’(Élisabeth Roudinesco y Michel Plon. ‘Diccionario de psicoanálisis’, Editorial Paidós, Buenos Aires, 1998, página 1030) sus autores nos dicen:

Fenómeno psíquico que se produce durante el dormir, el sueño está constituido principalmente por imágenes y representaciones cuya aparición y disposición no están bajo el control consciente del soñante [...] Sigmund Freud fue el primero en concebir un método de interpretación de los sueños no basado en referencias extrañas al soñante sino en las ASOCIACIONES LIBRES [las mayúsculas son nuestras] que éste puede realizar, una vez despierto, a partir del relato de su sueño.” Obra citada, página 1030.

Por su parte, J. Laplanche y J-B. Pontalis, nos dicen en su ‘Diccionario de psicoanálisis’, Editorial Labor, 1971, página 209:

INTERPRETACIÓN:

“1) Deducción, por medio de la investigación psicoanalítica, del sentido latente existente en las manifestaciones verbales y de comportamiento de un sujeto. La interpretación saca a la luz las modalidades del conflicto defensivo y apunta, en último término, AL DESEO QUE SE FORMULA EN TODA PRODUCCIÓN DEL INCONSCIENTE. [las mayúsculas son nuestras] 2) En la cura, 
comunicación hecha al sujeto con miras a hacerle accesible este SENTIDO LATENTE, [las mayúsculas son nuestras] según las reglas impuestas por la dirección y la evolución de la cura. La interpretación se halla en el núcleo de la doctrina y de la técnica freudianas.” Obra citada, página 209.

En la referida investigación nipona se estudian las CORRELACIONES que existen entre la narración de un sueño por parte de un sujeto experimental soñante (narración a la que el artículo periodístico... ¿o los mismos investigadores?, denominan ‘jerigonza’), y los patrones de actividad en el córtex visual, “zona posterior del cerebro que normalmente procesa las imágenes provenientes del mundo exterior.

De hecho, lo que así se delimita operacionalmente no representa ninguna interpretación o hermenéutica del sueño que pueda sustituir a la del psicoanálisis, cuya particular aproximación a los procesos oníricos APUNTA, EN ÚLTIMO TÉRMINO, AL DESEO QUE SE FORMULA EN TODA PRODUCCIÓN DEL INCONSCIENTE, EN EL CONTEXTO DE UNA RELACIÓN TRANSFERENCIAL ENTRE ANALISTA Y ANALIZADO.

Resulta evidente que en el marco experimental de la investigación neurológica de marras, a lo que se apunta es a un objetivo muy distinto al de la ‘interpretación freudiana de los sueños’ como ‘vía regia de acceso al inconsciente”.

No se puede investigar aquello que no se ha delimitado conceptualmente en el marco de una teoría previa y de una metodología específica de abordaje.

El psicoanálisis freudo-lacaniano interpreta los sueños en el contexto de una teoría propia, de una metapsicología freudiana y unas concepciones lacanianas sobre las relaciones entre ‘lo imaginario’, ‘lo simbólico’ y ‘lo real’, puestas a punto por una situación cuasi-experimental singular que es el 'encuadre analítico', entendido como contexto clínico regulado en el que se desarrolla el ‘proceso analítico’.

El psicoanálisis no es ‘ciencia’, en el sentido en que lo es la neurología, mas tiene su propio campo de coherencia teórico-práctica y su particular eficacia cónsona con el estudio de la naturaleza de uno de sus principales objetos de investigación: ‘el inconsciente’.

En su Seminario XI ‘Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis’, Jacques Lacan considera que dichos conceptos son: ‘inconsciente’, ‘repetición’, ‘pulsión’ y ‘transferencia’.

Ninguna de estas categorías se menciona en el artículo sobre el trabajo científico de Yukiyasu Kamitani.

La reseña periodística se limita, evidentemente, a describir el experimento del científico japonés como la búsqueda y establecimiento de ‘parámetros’ para definir la correlación entre los estados mentales oníricos y los estados cerebrales. 

Poco tiene que ver eso con el psicoanálisis, con su teoría de la realidad psíquica y con el método y los dispositivos que permiten abordar sus problemas específicos en los ámbitos clínico-terapéutico, heurístico y hermenéutico.
© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.


ADENDA

“LA CIENCIA ES UNA IDEOLOGÍA DE LA SUPRESIÓN DEL SUJETO.” Jacques Lacan.

"EL SUJETO NO SE REDUCE A SU CUERPO." Jean-Claude Maleval.

"Sin pronunciar la palabra cognitivismo, que aparecerá en 1981, Georges Canguilhem, en su conferencia de 1980 'El cerebro y el pensamiento', y continuando con sus investigaciones sobre el tema iniciadas más de 25 años atrás, ataca con ferocidad la creencia que anima el ideal cognitivo: la pretensión de querer crear una 'ciencia del espíritu' fundada sobre la correlación entre los estados mentales y los estados cerebrales... Sin preocuparse por las disputas entre behavioristas y cognitivistas, entre neurobiologistas y fisicalistas, Canguilhem combate en bloque en esta conferencia no a las ciencias y sus progresos, tampoco a los trabajos modernos sobre las neuronas, los genes o la actividad cerebral, sino a un enfoque ecléctico donde se mezclan conductismo, experimentalismo, ciencia de la cognición, inteligencia artificial, etc. En resumen, desde su punto de vista, esta nueva psicología que pretende tomar prestados los modelos de la ciencia no es más que un INSTRUMENTO DE PODER, una biotecnología de la conducta humana, que despoja al hombre de su subjetividad y busca arrebatarle su libertad de pensar [y soñar imprevisiblemente]." Élisabeth Roudinesco. ¿Por qué el psicoanálisis?

"[...] Muchos trabajos considerados científicos en esta área, difundidos por la revista Science, fueron acusados posteriormente de 'reduccionismo neurogenético' por otros expertos en neurobiología." Élisabeth Roudinesco. ¿Por qué el psicoanálisis?
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INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA CON RIESGO DE SER CONVERTIDA EN MERA IDEOLOGÍA DE CONTROL.

Por Armando Almánzar-Botello.



La interpretación neurológica del acto de soñar... ¡sí, sí! Muy interesante, promisoria y no tan reciente línea de investigación científica... ¡Excelente!... Hasta se podrían curar, por esta vía, ciertos trastornos neurofisiológicos...

Pero... ¡Jo!... EL SUEÑO, con la dimensión simbólico-hermenéutica explorada por Freud en su obra casi homónima, no es la 'simple' actividad neuro-fisiológica del soñar.

"La interpretación de los sueños" no alude a la detección o previsión, por vía computacional, experimental, de lo que el sujeto, al despertar, dirá haber soñado como contenido manifiesto de su sueño. Ella apunta, por el contrario, al llamado contenido latente del sueño, desconocido por el mismo soñante y concebido por el psicoanálisis freudiano como aquel conjunto de significaciones que expresan o traducen el deseo inconsciente del sujeto de la experiencia onírica.


La interpretación de los sueños psicoanalítica trabaja, no con lo que el sujeto experimental sueña de hecho (como actividad neuro-fisiológica objetivamente registrable por medios tecnológicos de 'medical imaging'), ni tampoco se refiere, con exclusividad, a lo que dicho sujeto dice haber soñado, sino a lo que el PSICOANALISTA INTERPRETA DEL RELATO DEL SUEÑO DEL PACIENTE, CUANDO DICHO ANALIZADO-SOÑANTE, EN SITUACIÓN TRANSFERENCIAL, ES INSTADO POR EL ANALISTA A REALIZAR LO QUE SE DENOMINA 'ASOCIACIONES LIBRES' SOBRE SU TEXTO ONÍRICO.

La relación psicoanalítica llamada "TRANSFERENCIA", en su singularidad 'bicorporal y tripersonal' (J. Lacan), no es susceptible de una simple modelización experimental, de una rutinización algorítmica o estandarización informática. Por ello, no existe psicoanálisis in absentia: por vía telefónica, por internet, por correspondencia...

Rechazo radicalmente la tecnofobia, pero la postura tecnofetichista 
—ciega y a gatas por exceso de optimismo, por no llamarla cinismo virtualista postmoderno—, olvida la aisthésis, el aisthéton... lo concreto del contexto, la imposibilidad "tecno-lógica" de que se "presente", pragmáticamente, la “isofuncionalidad de Venikov” entre el objeto y su modelo, por el carácter de “infinitud potencial” que define a la "similitud"en el proceso de modelización... 

¡Y el pensamiento no es sólo una cosa!... El problema estriba en que, a pesar de los interesantes puntos de vista de varios científicos en la línea de importantes investigadores como Rosalind Picard, Steven Pinker y el mismo Yukiyasu Kamitani, por ejemplo, quienes hablan de computación afectiva, 'onírica', y de ordenadores emotivos, los enfoques cognitivistas y los ingenieros de inteligencia artificial, en su mayor parte, siguen pensando que la MENTE es una mera emergencia del CEREBRO y no la entienden como un "bucle de inter-retro-acción" compleja (Edgar Morin) que comporta, además del cerebro, el resto del encéfalo y la médula espinal, el cuerpo en su conjunto como esquema especular, la historia del sujeto en situación y contexto, la conciencia auto-reflexiva, la inteligencia computacional, las emociones...

En fin: ¡El juego epistemológico se complica, más allá de la voluntad de tecno-previsión cientificista y de la ideología de supresión del sujeto!

Apoyado en el conocimiento de las experiencias clínicas del psicoanálisis, pienso, igual que Maleval, que "EL SUJETO NO SE REDUCE A SU CUERPO ANATOMO-FISIOLÓGICO." EL PICOANÁLISIS TRABAJA CON OTRO CUERPO: EL CUERPO LIBIDINAL O ERÓGENO. EN LA ESPECIFICIDAD DE SU TRABAJO, ESTÁ CIFRADA SU EFICACIA INTERPRETATIVA, CRÍTICA Y TERAPÉUTICA.


© Armando Almánzar-Botello.
Santo Domingo, República Dominicana.

VER ENLACE DE JAVIER SAMPEDRO:

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